Camino grito adentro 

Nunca imaginé estar en tal broncón, manejaba rumbo a la cima del cerro por el único camino tanto de subida como de bajada, y de pronto me supe atrapado en mi automóvil.

La llegada de los otros

Raúl se quedó serio y, al igual que todos y todas cuando supieron lo acontecido, empezó a temblar sin que se notara. Se asomó a la puerta de su casa para verificar si había sido cierto.

Se le hizo un polvo

Supe que algo había pasado cuando vi su semblante esa mañana. Parecía atribulado, como obrero cansado con carga pesada. Se me afiguró que venía de un largo recorrido de lloriqueos, eso indicaban sus ojos rojos e hinchados.

A la brava ese: ¿Dónde andarás? 

Este morrito tiene todo para ser un artista apasionado o un aguerrido sicario. La idea me vino a la mente para describirlo durante aquellas tardes que él se seguía acercando. Por primera yo llegaba contento a dar clases para niñas y niños en aquella especie de centro comunitario, donde el exceso de calor, lo semiabandonado … Leer más