La protesta que congregó a nuevas generaciones para defender el medio ambiente

Cientos de jóvenes marcharon contra la instalación de la planta Fermachem y en defensa de la sentencia 543, resolución judicial considerada clave para frenar la sobreexplotación del acuífero de la región


Las nuevas generaciones de La Laguna decidieron sumarse para alzar la voz. 

Convocados principalmente a través de redes sociales, cientos de jóvenes salieron de sus casas este domingo 28 de junio para participar en la manifestación convocada contra la instalación de la planta Fermachem y en defensa de la sentencia 543, resolución judicial considerada clave para frenar la sobreexplotación del acuífero de la región. 

Más que una protesta ambiental, la movilización fue una expresión de preocupación por el futuro de un territorio que enfrenta desde hace décadas problemas de escasez de agua, contaminación por arsénico y deterioro de sus ecosistemas. 

“El Cañón de Fernández es donde vamos a pasar los fines de semana”, dijo Marco mientras esperaba el inicio de la marcha sobre el Puente Plateado, que conecta Torreón, Coahuila, con Gómez Palacio, Durango. 

“Ya de por sí no tenemos árboles en Torreón, y ahora nos quieren dejar sin más”, agregó Aarón. 

“Es nuestro futuro. Somos jóvenes y es lo que nos va a tocar vivir”, remató Mauro. 

Los tres son estudiantes de la Universidad Iberoamericana Torreón y forman parte de una generación que ha comenzado a involucrarse activamente en las luchas ambientales de la región. 

Entre los asistentes también estuvo Mauricio, un joven biólogo originario de Monterrey. Explicó que una compañera de trabajo, quien no pudo asistir, le pidió participar en la movilización. 

Aunque no conoce a profundidad La Laguna, decidió sumarse porque en su ciudad también han vivido las consecuencias de un manejo inadecuado del recurso hídrico.  

Si bien, no fueron exclusivamente las juventudes las que participaron, si se  percibió una mayor asistencia de este sector de la población en este tipo de marchas, que incluso, ya lideran. 

Nuevos liderazgos

Un ejemplo es Natalia Sánchez Aguirre, integrante de Canto al Agua y una de las principales organizadoras de la protesta. 

Explicó que la convocatoria logró reunir a decenas de organizaciones y, sobre todo, a ciudadanos preocupados por el futuro de la región. 

“Nos estamos organizando colectivas, asociaciones y, sobre todo, mucha ciudadanía: mamás, familias y personas que vemos que el futuro de La Laguna está en juego si no cambian las formas en que se toman las decisiones respecto al agua”, señaló. 

“No queremos que este tipo de obras se autoricen sin consulta ciudadana, que continúe la sobreexplotación del acuífero o que se elimine la sentencia 543, que justamente busca detener ese deterioro. Si esa sentencia deja de cumplirse, ¿qué nos espera con el problema del arsénico?”, cuestionó. 

La movilización fue impulsada por alrededor de 50 colectivos, organizaciones civiles y agrupaciones ambientalistas, logrando reunir a cientos de personas inconformes con la instalación de Fermachem, empresa que proyecta producir un millón de toneladas anuales de urea, proceso que requiere el uso de 220 mil toneladas de amoniaco al año. 

Durante los poco más de siete kilómetros recorridos en más de dos horas de caminata, las consignas fueron constantes. 

“¡Susana, entiende, el agua no se vende!”, “¡Fuera Fermachem!”, “¡El agua no se vende, se cuida y se defiende!” y “¡Aquí tampoco!”, fueron algunos de los gritos que acompañaron la marcha. 

Además de la protesta en las calles, las organizaciones mantienen una campaña en Change.org que ya supera las 111 mil firmas en contra del proyecto y que fue promovida durante todo el recorrido. 

En el ámbito jurídico, las organizadoras adelantaron que preparan un amparo para impugnar la instalación de la planta, estrategia que también fue difundida entre los asistentes. 

Aunque el contingente inició con poco más de 200 personas, conforme avanzó la marcha se fueron sumando más participantes. 

A lo largo del recorrido, personas que se unieron a la marcha en otros puntos distintos, al inicio, ofrecieron agua a quienes partieron la caminata bajo los intensos rayos del sol y una temperatura de 38 grados. 

Defensa de la sentencia 543

Poco antes de las ocho de la noche, el contingente llegó a la plaza principal de Ciudad Lerdo, frente a la Presidencia Municipal. Desde el kiosco, las y los oradores expusieron los argumentos contra Fermachem y la importancia de preservar la sentencia 543. 

“Quieren instalar una planta -y digo quieren porque no va a pasar- de fertilizantes que utilizará amoniaco”, expresó Natalia Sánchez, provocando que los asistentes respondieran al unísono: “¡Fuera, fuera, fuera!”. 

La planta se instalará a 4 kilómetros del Cañón de Fernández, una reserva natural protegida y aunque la Manifestación de Impacto Ambiental señala que operará con agua tratada, también prevé el uso de un pozo de agua como respaldo. 

Por su parte, Miguel Valdés, integrante de Encuentro Ciudadano Lagunero, explicó que la sentencia 543 obliga a la Comisión Nacional del Agua y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales a implementar medidas para detener el abatimiento del acuífero. 

Recordó que, como consecuencia de esa resolución, la Conagua dejó de renovar automáticamente concesiones para la extracción de agua, decisión que posteriormente fue impugnada por grandes usuarios del recurso. 

“La lucha ahora consiste en que, si se pretende renovar una concesión, cada solicitante demuestre que su extracción no perjudicará al acuífero”, explicó. 

La movilización también dio espacio a representantes del movimiento de Dinamita, Durango, quienes denunciaron la existencia de presos políticos derivados de su oposición a proyectos extractivos. 

Recordaron que hace nueve años comenzaron la resistencia contra una empresa transnacional llamada Chemours Company  y denunciaron que, durante las protestas de 2018, 43 integrantes del movimiento fueron golpeados, detenidos y encarcelados. 

Solidaridad con Frente Unido de Pueblos

Posteriormente, el 18 de marzo pasado detuvieron a 28 de sus compañeros,  tres días levantaron a otros tres y el día 26 a una más. 

Actualmente, aseguraron, 15 personas permanecen bajo arraigo domiciliario y otras 14 continúan privadas de su libertad en el Cereso, situación que atribuyen a la represión ejercida por el gobierno estatal, encabezado por Esteban Villegas. 

Aunque se trata de conflictos distintos, los participantes señalaron elementos comunes: la llegada de megaproyectos sin consulta ciudadana, la promesa de desarrollo económico, los posibles impactos ambientales y la presión sobre recursos naturales estratégicos, especialmente el agua. 

Si bien la defensa de la sentencia 543 y la oposición a Fermachem comenzaron hace años de la mano de ambientalistas con una larga trayectoria, la jornada del domingo 28 de junio dejó una imagen clara: las juventudes están asumiendo un papel cada vez más protagónico. 

Conscientes de que serán quienes enfrenten las consecuencias de las decisiones que hoy se tomen sobre el agua, el territorio y el medio ambiente, hicieron suyo un movimiento que ya no pertenece únicamente a una generación, sino al futuro mismo de La Laguna.