CRIH lleva el nombre de Blanca Isabel Martínez Bustos

En una ceremonia donde su madre del mismo nombre  dijo que el espacio fue uno de los sueños de su hija, al ser la esperanza de muchas familias que esperan encontrar a sus seres queridos. 


A partir del pasado 27 de marzo, el Centro Regional de Identificación Humana lleva el nombre de Blanca Isabel Martínez Bustos, quien como defensora de derechos humanos y directora del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios  empezó con la documentación de los casos de desaparición en Coahuila y el noreste de México.

En una ceremonia donde su madre del mismo nombre  dijo que el espacio fue uno de los sueños de su hija, al ser la esperanza de muchas familias que esperan encontrar a sus seres queridos. 

“Es la esperanza para encontrar un poco de paz”, dijo doña Chabelita quien agradeció a las y los integrantes de los colectivos de familias, principalmente a Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila, “por hacer crecer a Blanca en esta lucha”.

“Blanca tenía muchos sueños y los fue construyendo en su vida a partir de ideales y de conocer gente tan interesante y gente tan vulnerable a la que quería ella ayudar. Blanca tejió estos sueños y esperanzas a través de enfrentar las realidades dolientes de los más vulnerables”, señaló.

Su madre recordó que la vida de la defensora de derechos humanos giró siempre en la búsqueda de justicia por todos los lugares por donde transitó. En diversas partes del país encontró a las personas adecuadas para avanzar en sus sueños de justicia. 

Foto: Cortesía Centro Fray Juan de Larios

Su llegada al Fray Juan de Larios la hizo replantearse el objetivo, y a la par que documentaba los hechos lamentables que estaba dejando la violencia, empezó a acompañar a las familias que buscaban a sus seres queridos desaparecidos.

Dijo que las y los integrantes de los colectivos pasaron a formar parte de su familia ampliada que la cobijó y lo cual agradece como madre, al igual que los hermanos de Blanca.

“Si para ustedes es importante que este centro lleve el nombre de Blanca, para nosotros también lo será y pedimos a las autoridades que se guarde el propósito de este proyecto, porque sería muy desafortunado que desactivaran este sueño y porque este centro fue y seguirá siendo un poco de sosiego para el dolor y un poco de esperanza para madres y familias que han vivido en la agonía, en el sufrimiento y la tristeza”, expresó.

Al grito de “¡Blanca vive, la lucha sigue!” y “¡Blanca no murió se multiplicó!” las familias respaldaron lo dicho por la madre de la defensora que murió tras una negligencia médica en el Seguro Social.

En la ceremonia, Alma García recordó el trabajo que empezaron en el Fray Juan de Larios, en el 2010, en la documentación de violaciones los derechos humanos que impulsó el hoy obispo emérito Raúl Vera López; primero en el caso del secuestro de migrantes y luego con los primeros casos de quienes fueron a tocar a la puerta de la casa del representante de la iglesia católica denunciando la desaparición de un ser querido, incluso familias que hoy pertenecen a otros colectivos.

 Ambos se percataron del registro de obstáculos que se presentaron cuando se solicitó a las autoridades que empezaran a investigar los casos, recordó la directora del Centro de Derechos Humanos, quien señaló que para el 2014 ya habían documentado 223 casos con 521 desapariciones de personas de Coahuila y de otros estados. 

También mencionó que en esa época se empezaron a desarrollar los primeros protocolos de atención que incluyeron las mesas de trabajo con el gobernador y las peticiones para que la en ese entonces Procuraduría General de la República levantara las primeras denuncias federales, así coml establecer los acuerdos con documentos firmados porque “papelito habla, decía Blanca” .

Los esfuerzos de  defensora y del grupo del Fray Juan de Larios llegaron a las esferas nacionales e incidieron en la creación de instituciones, como la Comisión Nacional de Búsqueda, las unidades de contexto.

“Vivimos en carne propia la guerra, vivimos en carne propia los balazos y los colgados, los toques de queda. Los periódicos llenos de personas que mataban y que no identificaban; no se daban abasto para atender y tampoco querían hacerlo, preferían encubrir tapar y ocultar”, dijo.

La defensora mencionó que desde que Humberto Moreira era gobernador se trató de dividir a los colectivos otorgando dádivas. Al ex mandatario estatal le narraron lo que estaban viviendo con la esperanza de que los escuchara y atendiera, pero eso no ocurrió y contra todo se mantuvieron unidas las familias con el apoyo de Blanca.

A nombre de Fuundec, habló Diana Iris García, quien destacó que la creación del Centro Regional de Identificación Humana fue una de las propuestas de Blanca Martínez al ver que fallaba la búsqueda en vida.

“Al pensar en los cuerpos que se encontraban en las fosas y que no estaban bien documentados, llegó a pensar en un Centro Regional de Identificación Humana, porque era la alternativa para poder encontrarlos, darles un nombre y regresarlos dignamente a sus familias”, explicó.

La articulación en el Movimiento Nacional y promovió la coordinación entre dependencias estatales y federales para la búsqueda e investigación de personas desaparecidas, implementó la creación del Grupo Autónomo de Trabajo, además de promover diversos talleres de afrontamiento.

Por parte de las autoridades estatales estuvieron presentes Gabriela Noguez, de la Comisión Estatal de Búsqueda, y lo secretarios de Gobierno y Seguridad,  Óscar Pimentel González Hugo Gutiérrez, respectivamente.

Pimentel González destacó también la labor de la defensora y reconoció el planteamiento de la madre de Blanca, quién pidió institucionalizar las acciones de búsqueda e identificación. 

“Que no nos quedemos en la voluntad personal de quienes gobiernan, que no nos quedemos en la acción discrecional. Que tengamos políticas públicas,  mecanismos, programas institucionales como los hemos estado impulsando en las plenarias que sostenemos con ustedes y por eso tenemos el programa de búsqueda y el de mejorar la calidad de vida de las familias de personas desaparecidas que juntos hemos ido construyendo”.